VESTIDO CORTO CON MANGAS Y PANTALÓN REALIZADOS TAMBIÉN EN GEORGETTE DE SEDA Y BORDADOS EN CRISTAL DE SWAROVSKI, HEMATITE Y LENTEJUELAS EN TONOS DE AZUL Y ORO.
Con 29 años, el palmero Andrés Acosta recorre el mundo como director de moda de Condé Nast Traveler y ha plasmado la artesanía de su isla y las vivencias de sus viajes en su primera colección de diseños exclusivos, que ya le ha valido una reseña en la edición española de la revista Vogue.
Por: Ángel Pérez / Fotografías: D. R. / María Granda
FEBRERO 2017
Naciste y creciste rodeado de unos padres músicos y artistas y unas abuelas que cosían y bordaban. ¿Qué tiene el Andrés de ahora de aquel niño? Todos los valores que me inculcaron y que de pequeño veía con normalidad ahora los miro con profundo respeto y agradecimiento. Ser muy disciplinado y perseverante me ha ayudado a mantenerme siempre fiel a mis objetivos. A los 17 años dejaste La Palma y te convertiste en una gaviota más en Madrid. ¿Cómo viviste ese cambio? Dar el salto a una ciudad como Madrid era algo que ansiaba desde hacía tiempo. El periodo de adaptación a un lugar que se mueve a un ritmo tan acelerado es importante. Hay que ser paciente y no desesperar. Luego llegaron los viajes por todo el mundo y es entonces cuando desperté realmente y comprendí lo importante que es para el ser humano descubrir nuevos horizontes. ¿Cómo llega un alumno de Relaciones Públicas de la Complutense a ser Director de Moda de Condé Nast Traveler? D. R. / María Granda Empecé haciendo prácticas en el último año de carrera. Trabajar en el grupo Condé Nast es un sueño para cualquier profesional de la comunicación en moda y en el caso concreto de CN Traveler es una gran revista en la que poder compaginar la moda y la belleza con el viaje. Gracias a la revista he podido desarrollar mi faceta como estilista en los entornos más privilegiados del mundo pero también comprender muy bien el engranaje de un sector en el que ahora me presento como diseñador. Tu trabajo te ha permitido reco- rrer el mundo. ¿Cómo influye esto en tu visión de la moda? Los impactos sensoriales que recibes cuando viajas son constantes y por supuesto están presentes en mi imaginario como una fuente importantísima de inspiración. Pero creo que es más bien una cuestión de actitud ante esos estímulos que están a nuestro alcance. Muchas veces vivimos tan despistados que pasan por delante de nosotros grandes momentos repletos de sensaciones maravillosas que no somos capaces de disfrutar. En La Palma, por ejemplo, he vivido muchos años rodeado de
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una belleza que siempre estuvo ahí. He aprendido a disfrutarla ahora.Estilista, director de moda, dise- ñador... ¿Quién eres?Soy todas esas cosas. He trabajado muchos años como estilista y también como editor y director de moda y belleza. Todas estas facetas las he disfrutado enormemente y han sido experiencias clave en mi formación como diseñador. Son todas compatibles aunque en este momento mis energías están más concentradas en mi trabajo como diseñador.El día 11 del mes 11 presentaste 11 vestidos diseñados por ti. ¿Qué es Divina Presencia?La Presencia Divina es una bendición. Un concepto hebreo que ya manejaban en el Antiguo Egipto para referirse a la estrella más brillante del firmamento. Desde su origen, el ser humano siempre ha mirado al cielo en busca de respuestas. Noviembre es el mes de mi nacimiento y también es el origen de mi carrera como diseñador. Yo también he mirado al cielo y he pedido a esas estrellas que otorguen su capacidad de brillar y su Presencia Divina a las mujeres que luzcan mis vestidos. Las estrellas se observan blancas desde la Tierra pero son realmente cuerpos celestes
El diseñador palmero de 29 años Andrés Acosta, que presenta su primera colección de alta costura.
multicolores, por eso la explosión de colores y la riqueza de cristales.Un vestido de alta costura es una pieza artesanal única e irrepetible.Me siento muy halagado cuando me dicen que hago alta costura. Yo prefiero decir que hago costura a medida. En la alta costura de París no suelen repetir las creaciones en más de dos o tres ocasiones. SiempreA la derecha, el diseñador palmero de 29 años Andrés Acosta, que presenta su primera colección de alta costura.consultan las agendas de sus clientas porque jamás pueden coincidir dos mujeres con un mismo vestido en un mismo lugar. En mi caso hago vestidos únicos e irrepetibles en agradecimiento a la confianza que una mujer deposita en mi creatividad. Cada mujer es única e irrepetible y merece tener en su armario el vestido de sus sueños.Con Divina Presencia dejas el backstage y tu trabajo pasa a la pasarela y a ponerse delante de la cámara. ¿Cómo te sientes en esta etapa más visible, más desnudo?Hoy en día debido a las redes sociales creo que en general todos hemos perdido un poco el miedo a la sobreexposición. Soy una persona muy reservada y el concepto de Andrés Acosta es por de- finición algo muy íntimo. Por eso lleva mi nom- bre. Sin embargo, soy consciente de que necesito dar visibilidad a lo que hago. Creo que todos los artistas siempre esperan el aplauso de su público. No siempre se reciben críticas favorables o constructivas. Es por eso que debemos estar siempre satisfechos con el trabajo que vamos a presentar.¿Te seduce tanto el diseño como para plantearte el inicio de una línea prêt à porter o una nueva colección de alta costura?Producir mis vestidos en serie es imposible. Son piezas que llevan un estudio y una construcción muy elaborada y hablamos de materiales nobles de calidad exquisita. Es una reflexión que he hecho últimamente y aunque no descarto nada en el futuro ahora mismo estoy disfrutando de los placeres de la maravillosa costura tradicional.¿Un lugar para vivir?En Madrid he encontrado una suerte de ciudad. Es muy especial para mí porque me ha brindado grandes oportunidades. Su luz es siempre maravillosa. Está viva y nunca para de sorprender. Tan solo echo de menos el mar en el horizonte.¿Un lugar que te inspire?La isla de La Palma y su cielo infinito repleto de estrellas.¿Un viaje por hacer?Tengo muchos destinos todavía pendientes.¡El mundo es enorme!